Es una de las preguntas que más nos hacen las empresas de Valencia cuando se plantean externalizar su informática. La respuesta honesta es: depende. Pero en este artículo te contamos de qué depende exactamente, qué modalidades existen y cómo saber cuál conviene a tu negocio.
Los factores que determinan el precio
El coste del mantenimiento informático depende principalmente del número de equipos y usuarios que tenga tu empresa, de si tienes servidores propios o trabajas en la nube, del nivel de soporte que necesites (solo incidencias o también prevención y mejoras) y de si el servicio es en remoto, presencial o una combinación de ambos. No cuesta lo mismo mantener una oficina de tres ordenadores que una empresa con veinte puestos, un servidor y varias sedes.
Las tres modalidades habituales
La primera opción es el pago por horas o por avería: solo pagas cuando algo falla. Parece barato, pero suele salir caro, porque los problemas se atienden cuando ya han parado tu negocio.
La segunda es la bolsa de horas mensual o trimestral: contratas un paquete de horas a mejor precio y las consumes según necesites. Es un buen punto intermedio para empresas pequeñas.
La tercera es el contrato de mantenimiento integral: una cuota fija mensual que cubre la prevención, el soporte a tus empleados, las actualizaciones y la seguridad. Es la opción que recomendamos a la mayoría de empresas, porque convierte un gasto imprevisible en un coste fijo y controlado, y porque el proveedor tiene incentivo en que nada falle.
El coste real de no tener mantenimiento
Cuando se evalúa el precio de un mantenimiento, conviene ponerlo al lado del coste de no tenerlo: una mañana con los ordenadores parados, un servidor caído en plena facturación o la pérdida de datos por no tener copias de seguridad al día puede costar mucho más que un año entero de mantenimiento. La prevención siempre es más barata que la avería.
Tres ejemplos para que te hagas una idea
Hasta aquí la teoría. Como lo que de verdad quieres saber es cuánto te costaría a ti, estas son tres configuraciones habituales entre las empresas con las que trabajamos, con su cuota orientativa.
Van en horquilla a propósito, y conviene explicar por qué: el precio final depende del estado en que esté la instalación. No cuesta lo mismo mantener una red ordenada, con su servidor al día y sus copias funcionando, que una que hay que enderezar primero. Dar una cifra exacta sin haber visto lo que hay sería inventársela.
| Perfil de empresa | Qué tiene montado | Cuota orientativa |
|---|---|---|
| Asesoría o despacho pequeño | 4 puestos de trabajo, sin servidor propio, con el correo y los archivos en Microsoft 365 | 100 – 130 €/mes |
| Clínica o pyme con servidor | 8 puestos, un servidor con la aplicación de gestión, copias locales y en la nube | 220 – 280 €/mes |
| Empresa industrial | 15 puestos entre oficina y taller, un servidor, red y wifi de planta | 350 – 450 €/mes |
Todos los importes son sin IVA. Y son cuotas mensuales cerradas: no se factura aparte cada incidencia ni cada llamada.
El mínimo son 100 € al mes
Por debajo de esa cifra no aceptamos contratos de mantenimiento, y preferimos decirlo antes de que pierdas el tiempo. No es una cuestión de avaricia: por menos de eso no se puede sostener el servicio con la seriedad que queremos —revisiones periódicas, supervisión real de las copias, alguien que coge el teléfono—, y un mantenimiento a medias es peor que ninguno, porque da una sensación de seguridad que no se corresponde con la realidad.
Si tienes uno o dos ordenadores y ningún servidor, probablemente no necesites un contrato de mantenimiento: necesitas a alguien a quien llamar cuando algo falle. Eso también lo hacemos, y se factura por intervención.
Qué hace que la cuota suba o baje
- El número de puestos. Es el factor que más pesa. A partir de cierto volumen el precio por puesto baja: mantener treinta equipos iguales no cuesta el doble que mantener quince.
- Si hay servidor. Un servidor propio añade supervisión, actualizaciones y copias que no existen cuando todo está en la nube.
- El sector y la criticidad. Una clínica que no puede pasar una mañana sin su programa de citas no necesita la misma cobertura que un despacho donde una avería se puede esperar a la tarde.
- El estado de partida. Si hay que ordenar la red, actualizar equipos obsoletos o montar un sistema de copias que no existe, eso se presupuesta aparte, una sola vez, y se aprueba antes de tocar nada.
Por eso lo primero es una auditoría, no una reunión comercial
Antes de dar un número vamos a tu oficina y miramos qué hay: cuántos equipos, en qué estado, qué copias se hacen y si alguien ha probado alguna vez a restaurarlas, cómo está la red, qué licencias tienes y cuáles has dejado de pagar sin saberlo.
De ahí sale un informe con lo que encontramos y una cuota cerrada. Si después de verlo decides que no, te quedas el informe igualmente: es tuyo y te sirve aunque no trabajes con nosotros.
Las condiciones, en claro
Sin permanencia
No hay contrato de doce meses ni penalización por irse. Si en algún momento no estás conforme, lo dices y se acaba. Preferimos que un cliente siga con nosotros porque quiere, no porque firmó algo hace un año.
Horario de atención
De lunes a jueves, de 9:00 a 18:00, y los viernes de 9:00 a 14:00. Es el horario que figura en nuestra ficha de Google y es el real: no anunciamos un 24/7 que luego se traduce en un contestador.
Respuesta, desplazamiento y resolución no son lo mismo
Conviene separarlos, porque mucha empresa promete un tiempo y no aclara a qué se refiere.
- Respuesta. Lo verdaderamente urgente —un servidor caído, un correo comprometido, una empresa parada— se atiende al momento. Lo demás, prácticamente también: como mucho unas horas, pero siempre el mismo día.
- Desplazamiento. La mayor parte de las incidencias se resuelven en remoto, que casi siempre es más rápido que esperar a que alguien coja el coche. Cuando hace falta ir, vamos.
- Resolución. Depende del problema, y aquí no vamos a prometer un número: un disco que hay que sustituir depende de cuándo lo sirva el proveedor, y una recuperación de datos depende de lo que haya pasado.
Y lo que sí comprometemos pase lo que pase: si algo se va a complicar, te lo decimos. Con lo que sabemos, cuánto creemos que va a tardar y qué alternativas hay mientras tanto. Lo que no vamos a hacer es desaparecer y que te enteres tú solo.
Una aclaración sobre los minutos
En algunas páginas contamos que desde nuestra base llegamos a Massamagrell en ocho minutos o a Puçol en quince. Eso es la distancia que hay, no un compromiso de plantarnos ahí en ese tiempo. Significa que estamos cerca y que ir a tu oficina no nos supone media mañana, que es lo que de verdad importa cuando algo no se puede arreglar en remoto.
¿Cuánto costaría en tu caso?
Cada empresa es un mundo, así que lo serio es analizarlo caso por caso. En NEXAR estudiamos tu instalación sin compromiso y te preparamos un presupuesto cerrado, a medida de tus equipos y tu forma de trabajar. Somos especialistas en mantenimiento informático en Valencia y su área metropolitana, con soporte presencial y remoto.
Llámanos al 653 062 747 o escríbenos a [email protected] y te decimos exactamente cuánto costaría en tu caso, sin sorpresas y sin compromiso.

