Mantenimiento informático para empresas industriales en Valencia
En una oficina, cuando falla un ordenador, alguien se levanta a por un café y espera. En una nave, cuando falla el ordenador que lanza las órdenes de fabricación, hay diez personas paradas y una entrega que no sale. No es el mismo problema y no se atiende igual. En NEXAR llevamos años dando mantenimiento informático a empresas industriales de Valencia y de los polígonos de l’Horta, y esta página cuenta en qué se diferencia de la informática de despacho.
Una nave no es una oficina con más metros cuadrados
Un ordenador de taller vive con polvo, con virutas, con vibración y con veinte grados más en agosto que uno de administración. Los ventiladores se atascan, las fuentes de alimentación se van antes y los discos duros mecánicos no aguantan lo mismo apoyados en una estantería junto a una prensa. Cuando entramos en una empresa industrial de Valencia lo primero que miramos no es el antivirus: es dónde están físicamente los equipos, cómo respiran y qué pasa si uno cae un martes a las siete de la mañana.
De ahí salen decisiones que en una asesoría no se plantean nunca. Equipos sin partes móviles para los puestos de planta. Armarios cerrados con ventilación filtrada en lugar de una torre en el suelo. Y, sobre todo, un equipo de repuesto ya configurado, porque en producción lo que importa no es reparar rápido sino sustituir en veinte minutos y reparar después con calma.
La máquina que va con un Windows viejo y no se puede tocar
Casi todas las empresas industriales con las que trabajamos tienen al menos una: el control numérico, la máquina de inyección, el banco de ensayo o el sistema de etiquetado que funciona perfectamente con un sistema operativo que dejó de recibir actualizaciones hace años. El fabricante no da una versión nueva, o la da por un precio que no compensa, y cambiarlo significa parar la máquina.
La respuesta fácil es decir que hay que actualizarlo todo. La respuesta útil es aislarlo. Ese equipo se saca de la red general, se le deja solo la comunicación que necesita, se le hace una imagen completa del disco para poder clonarlo si muere y se documenta qué hace y con qué habla. Así la máquina sigue produciendo y, si un día entra algo en la red de oficina, no llega hasta ella. Es de las cosas que más veces hemos tenido que arreglar al entrar en una empresa nueva.
Cortes de luz, SAI y el coste real de una parada
En un polígono los microcortes son parte del paisaje. Un parpadeo de dos segundos no apaga las luces pero sí reinicia un servidor, corrompe una base de datos abierta o deja un pedido a medio grabar. Revisamos que haya SAI en el servidor, en el rack de comunicaciones y en los puestos críticos, y que esas baterías estén vivas, porque un SAI de siete años es un adorno caro.
El cálculo que le proponemos a cualquier gerente es sencillo: cuánto cuesta una hora de planta parada. Cuando esa cifra se pone encima de la mesa, la conversación sobre qué invertir en informática deja de ser un debate de precio y pasa a ser un cálculo de riesgo.
Red y cobertura en nave: por qué el wifi doméstico no vale
Una nave de mil metros con estructura metálica y estanterías llenas es lo más parecido a una jaula de Faraday que hay en el mundo real. El router que la operadora deja en la entrada no cubre el fondo, y ahí es donde están la carretilla con la terminal de radiofrecuencia, el puesto de expedición y la báscula. Instalamos puntos de acceso pensados para nave, con cableado hasta cada punto, y separamos la red de producción de la de oficina y de la de invitados.
Es un trabajo aburrido y poco vistoso que evita el clásico «el almacén va lento», que casi nunca es culpa del programa sino de que la señal no llega.
ERP, software de producción y CAD
No programamos su ERP ni pretendemos sustituir a quien se lo mantiene, pero sí somos quienes hacen que funcione: el servidor donde vive, las copias de su base de datos, los permisos por usuario, las impresoras de etiquetas que nunca imprimen a la primera y la conexión de los comerciales desde fuera. Cuando el proveedor del ERP y el informático se echan la culpa mutuamente, el que pierde es el cliente, así que preferimos hablar directamente con ellos y cerrar el asunto.
Con las estaciones de CAD y diseño pasa algo parecido. Necesitan tarjeta gráfica, memoria y disco rápido de verdad, y sufren cuando alguien las compra por catálogo mirando solo el precio. Antes de una compra así merece la pena una llamada de cinco minutos.
Copias de seguridad cuando lo que se pierde son los planos
En una empresa industrial el dato valioso no es solo la contabilidad. Son los planos, los programas de las máquinas, las recetas de fabricación, los históricos de calidad y la trazabilidad que hay que poder enseñar en una auditoría. Eso, muchas veces, está repartido entre un servidor, el portátil de una persona y una carpeta compartida que nadie recuerda quién creó.
Nuestro planteamiento es el de siempre: copia en la propia empresa para recuperar rápido, copia fuera para el día que pase algo grave, y pruebas de restauración periódicas. Una copia que nadie ha restaurado nunca no es una copia, es una intención. Lo contamos con más detalle en nuestra página de copias de seguridad para empresas.
Control de presencia y registro de jornada
El fichaje es obligatorio y en industria tiene su miga: turnos partidos, gente que entra por una puerta y sale por otra, y campañas en las que se dobla la plantilla dos meses. Lo resolvemos con Fíchalo, que es nuestra propia aplicación de control horario: se puede fichar desde una tablet en modo quiosco en la entrada de la nave, desde un terminal de pared con tarjeta, o desde el móvil para quien está fuera. Y lo llevamos nosotros, con lo cual dar de alta a una persona nueva es un único trámite y no cuatro. Está explicado en la página de control de presencia y registro de jornada.
Qué tipo de industria atendemos en Valencia
Trabajamos con fabricación de moldes y automoción, calderería y depósitos industriales, tratamientos postcosecha para el sector agroalimentario, climatización, carpintería de aluminio, metrología y calibración, lavandería industrial, confección textil y fabricación de cocinas. Empresas de entre cinco y cien trabajadores, con oficina y nave en el mismo edificio, que no tienen departamento de informática propio y no lo necesitan: necesitan a alguien que aparezca.
Estamos en polígonos de Alboraya, Rafelbunyol, El Puig, Massamagrell, Puçol, Paterna, Meliana, Massanassa y Vilamarxant, además de la ciudad de Valencia.
Tiempos de respuesta: qué se puede prometer y qué no
La mayoría de incidencias se resuelven en remoto en el mismo día, muchas en menos de una hora. Cuando hace falta ir, en los polígonos de l’Horta Nord solemos estar en menos de treinta minutos, porque nuestra base está aquí. En Paterna, Massanassa o Vilamarxant hay que contar con el tráfico de Valencia y el tiempo real es mayor: preferimos decirlo antes que prometer un número bonito que luego no se cumple.
Para las paradas de producción existe un aviso prioritario que se salta la cola. No es un extra de tarifa: es sentido común, porque una nave parada no puede esperar detrás de un problema de correo.
Qué incluye el mantenimiento y qué no
Incluye la atención de incidencias en remoto y presencial, la vigilancia de servidores y copias, las actualizaciones de seguridad, la gestión de antivirus, el inventario de equipos, el asesoramiento antes de comprar y el trato directo con sus otros proveedores de software. No incluye el hardware nuevo, las licencias, el cableado de obra ni los proyectos grandes, que se presupuestan aparte y siempre por escrito antes de empezar. Los planes empiezan en 100 € al mes y el precio depende del número de equipos y de si hay servidor.
Cómo es el primer mes
Empezamos por un inventario real de lo que hay: equipos, edad, licencias, servidor, red, copias y quién tiene acceso a qué. De ahí sale un informe con lo urgente, lo importante y lo que puede esperar, con precios. Lo urgente se resuelve en las primeras semanas; el resto se planifica para que no coincida con los meses de más carga de producción. A partir del segundo mes, el trabajo deja de ser apagar fuegos y pasa a ser mantenimiento de verdad.
Si quiere que le contemos qué haríamos en su empresa, escríbanos o llámenos y concertamos una visita a la nave sin compromiso.
