Si alguna vez te has preguntado si tu empresa hace copias de seguridad «suficientes», la respuesta corta es: probablemente no. En este artículo te contamos cada cuánto conviene hacer copias, qué es la regla 3-2-1 y por qué lo importante no es solo copiar, sino comprobar que la copia funciona.
Depende de cuántos datos puedas permitirte perder
La frecuencia correcta no es la misma para todos: la pregunta clave es cuántas horas de trabajo puede perder tu empresa sin que duela. Si facturas, atiendes pedidos o modificas documentos a diario, una copia diaria es el mínimo razonable; para bases de datos críticas (un ERP, un programa de gestión) lo habitual es copiar varias veces al día. En cambio, un archivo histórico que apenas cambia puede copiarse semanalmente.
La regla 3-2-1: el estándar que recomendamos
Es la referencia en el sector y es fácil de recordar: mantener 3 copias de tus datos, en 2 soportes distintos, con 1 de ellas fuera de la oficina. Esa copia externa (en la nube o en otra ubicación) es la que te salva ante robos, incendios o un ransomware que cifre todo lo que esté conectado a tu red. Un disco duro USB enchufado siempre al mismo ordenador no es una copia de seguridad: es una víctima más.
Una copia que no se comprueba no es una copia
El error más común que nos encontramos no es no hacer copias, sino descubrir que llevaban meses fallando justo el día que hacen falta. Por eso las copias deben ser automáticas (si dependen de que alguien se acuerde, fallarán) y deben supervisarse: revisar que se completan, hacer restauraciones de prueba de vez en cuando y recibir un aviso cuando algo va mal. Eso es precisamente lo que hacemos por nuestros clientes con el servicio de copias de seguridad y dentro del mantenimiento informático.
¿Están tus datos realmente protegidos?
Te lo decimos en una revisión rápida y sin compromiso: miramos qué estás copiando, cada cuánto, dónde y qué pasaría si mañana tuvieras que recuperarlo todo. Llámanos al 653 062 747 o escríbenos a [email protected] y sal de dudas hoy mismo.

